Los supermercados son lugares muy visuales por naturaleza. Sonrisal  ubicó en un sitio sorprendente e innovador: al final de la cinta de caja, donde los clientes esperan que pasen sus productos y, por tanto, prestan más atención a lo que les rodea, habÃa un dibujo adhesivo de una boca abierta, por tanto daba la sensación de que los productos iban entrando en ella. Sobre todo, los publicistas utilizaron con gran ingenio las caracterÃsticas particulares de la ubicación. Â
