El parque natural del Monasterio de Piedra, escondido en la abrupta sierra del Sistema Ibérico, junto a Nuévalos, (Zaragoza), nos ofrece gratificantes experiencias, siguiendo el movimiento del agua que nos lleva entre cascadas y grutas. Junto a este maravilloso paraje, queda parte de lo que fue Monasterio, que, en tiempos de la Reconquista (1194), nació como fortaleza de defensa de los musulmanes, cuando el Rey Alfonso II de Aragón cedió a la Orden del Cister el castillo y todas las tierras que lo rodeaban. Aquel lugar, en que todo invita a la calma y al sosiego, fué el escogido para celebrar una boda, donde la fuente de chocolate Punto Escena, tuvo el honor de poner su dulce toque.