Se repartieron cientos de folletos en los limpiaparabrisas de los coches aparcados cerca de colegios, con una imagen impactante en el reverso: la cabeza de una niña estrellada contra el cristal delantero, sangrando. En un primer momento, al acercarse al automóvil, parecÃa que habÃan dejado un folleto cualquiera. Sin embargo, los repartidos, obligaba a los conductores a enfrentarse a las posibles consecuencias por exceso de velocidad.
