Encima de la marquesina en parada de una estación de bus, se colocó la figura de de un niño con gran sensación de realidad. Esta figura emitía el sonido de un llanto, con lo cual parecía que el niño estaba atrapado y no podía bajar. A su lado había un letrero que decía “es tu hijo. Ayuda a los demás como si fuesen tus seres queridos”. Esta pequeña acción formó parte de una campaña de ONG para fomentar la solidaridad. El efecto de amplificación fue perfectamente logrado ya que apareció en todos los periódicos de la ciudad y se alcanzó un valor de promoción de 130.000 dólares. Mucho mas del coste de la campaña. Fue realizada para ING.
