Inaugurar un negocio es una oportunidad de marketing, ya que se capta la atención de los medios de comunicación, y a eso hay que sacarle partido.
En algunos casos, la repercusión que tenga el acto en los medios determinará su éxito o su fracaso.
Lo primero que hay que hacer es dar publicidad al evento a nivel local, para ir creando expectativa. Para ello, se pueden repartir folletos en la zona, presentarse a las empresas cercanas, hacer publicidad en la radio local, guías y suplementos de ocio.
El objetivo es presentarse, que te conozca el público más próximo y de ahí, comenzará a formarse una imagen que más tarde se extenderá a través del boca a boca, lo cual supone un medio de propagación importante.
Y una vez trabajado el terreno, habiéndolo sembrado, se finaliza con un acto de inauguración oficial, celebrando una gran fiesta donde se transmitan de forma clara, las bases sobre las que se asienta la cultura de la empresa.
