Una boda judía nunca se puede celebrar en día santo y si es un sábado, sólo se podrá celebrar después del atardecer. Además, en el caso de que los contrayentes sean de distintas religiones, se deberán resolver algunas cuestiones antes de la celebración de la boda.
Una boda judía se puede celebrar tanto al aire libre como en interior, pero sea como sea, la pareja deberá ir cubierta por una especie de manta llamada jupá, que en hebreo significa protección y simboliza la unión del matrimonio.
Cuando los novios se dirigen hacia el lugar de la ceremonia, en todo el recorrido les acompañan abuelos, la madre de la novia, los padres del novio e incluso el rabino puede estar también.
La ceremonia de una boda judía consta de dos partes: en una primera parte se dan las bendiciones y se entregan los anillos, para después pasar a realizar el contrato matrimonial, llamado Ketubá. Y en la segunda parte, se hace el Nisuim, que es el momento en el que se recitan las “Siete Bendiciones” y se termina rompiendo una copa.
Al final, una vez terminada la ceremonia, los recién casados salen acompañados de un séquito de invitados que les siguen, como son: los pajes, los padrinos, las damas de honor y otros acompañantes
Las mujeres siempre han de ir cogidas del brazo izquierdo del hombre. Si deseas conocer mas información sobre bodas, visita el portal de Punto Escena.
