En el concejo asturiano de Siero, en Meres, se encuentra el bello conjunto, declarado Bien de Interés Cultural en 1990. Está formado por un palacio y una capilla, que se accede atravesando un pequeño y tupido bosque de robles.
Fundado por Rodríguez de Arguelles, contador de Juan II de Castilla, data del S. XV, aunque en el XVII fue ampliado y reedificado. Lateral al palacio se construyo en honor a Santa Ana una preciosa ermita de grandes dimensiones, posteriormente transformada en iglesia filial para el culto parroquial de Tiñana.
El palacio mantiene los cánones de construcción del resto de palacios rurales asturianos. Planta rectangular y en su interior un patio central cuadrado, con arcos de piedra en 1ª planta, utilizada para el servicio, y corredor de madera de orden Toscana, en la planta noble. A cada lado del palacio destacan dos torres en la parte principal, conteniendo numerosos escudos nobiliarios de las familias relacionadas: Argüelles, Argüelles de Meres o el de la familia Hevia.
En el interior de ese histórico palacio de Meres, rodeado de un mágico bosque, donde la naturaleza te envuelve, e invade de tranquila vitalidad, la fuente de chocolate de Punto Escena, tuvo la suerte de poder participar en la alegría que reinó durante la celebración de la boda de una “guapiña” pareja asturiana.
Es uno de esos rincones asturianos mágicos, plenos de gran belleza natural. Lugar favorito de muchos, sean o no asturianos. Al madrileño José Luis Garci, polifacético y gran director de cine, es uno de ellos, y lo deja muy claro perpetuando estos parajes tan especiales en varias de sus películas, You are the One, El abuelo, Luz de domingo…
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