En el año 2003, se colocaron adhesivos especiales que parecían el resultado de la condensación provocada por un tazón de sopa caliente, se colocaron en la ventanas de los trenes, en el centro se leía “sopa knorr en vaso”, como si lo hubiese escrito alguien con un dedo. Estos anuncios invernales se colocaron en los trenes con destino a regiones frías y con nieve. Con un presupuesto realmente pequeño se consiguió que casi 600.000 pasajeros vieran el anuncio, la inteligente campaña fue realizada en Japón por la agencia Ajinomoto. Co, para la empresa Knorr.
